lunes, 14 de mayo de 2018

Viaje a Sicilia

Ya hemos iniciado el Tour Europeo Life Reusing Posidonia por las islas italianas, y la primera parada ha sido Sicilia. El 20 de abril se inauguró la exposición en la escuela de arquitectura SDS Architettura de Siracusa, que forma parte de la universidad de Catània.
Fachada de la escuela de arquitectura
Isla de Ortigia
Allí hemos descubierto una isla con un patrimonio extraordinario que, sin embargo, se cae a trozos. Puede que ésta sea la belleza de Sicilia. Una belleza que es más evidente en los edificios que levantaron los maestros de obras, hechos de piedra, madera y revestimientos de cal, sobre todo, si los comparas con los edificios de hormigón, construidos a partir de los años 60, cuyos balcones tienen que protegerse con mallas verdes.

Piedra, cal y el paso del tiempo
La erosión de la piedra calcarenítica local




Edificios de hormigón
Balcones envueltos de mallas
Presentación y mesa redonda

La presentación de Life Reusing Posidonia en Sicilia incluyó la habitual mesa redonda que nos permitió descubrir el mapa de recursos local. Participaron Francesca Castagneto, arquitecta y profesora de Construcción experta en Bioconstrucción que ha coordinado la exposición por parte de la SDS; y los expertos en posidonia oceánica Benedetto Sirchia, biólogo marino del ARPA (Agenzia regionale por la Protezzione dell'Ambiente) y Salvatrice Vizzini, ecóloga y profesora de la Universidad de Palermo. También nos acompañaron los profesores de la SDS y los doctores Giancarlo Bellissimo y Filippo Luzzu.



Francesca Castagneto nos explicó la situación de la bioconstrucción en la isla donde el volumen de obra nueva es muy reducido (por suerte para el territorio). Se están impartiendo cursos en las escuelas de arquitectura pero todavía hay pocos ejemplos, como los cursos de construcción con tierra de la SDA, técnica habitual en zonas como Cefalú.


Nos sorprendió la poca presencia que tienen en el imaginario colectivo siciliano los distintos tipos de piedra local. Por un lado, la piedra del volcán Etna, con la que se han construido las calles de la isla y que aún se mantiene en algunos lugares. ¿Qué os parecería si el asfalto desapareciera en favor de un pavimento de piedra local que mantuviera el equilibrio hídrico y no provocara corrientes superficiales?





También nos sorprendió descubrir el 'marés' siciliano. Quedan pocas canteras activas, como la de 'Pietra Sabucina'. Esta calcarenita muy parecida al marés está presente en casi todos los edificios del casco antiguo.


De hecho la famosa “Orecchio di Dionisio” (la oreja de Dionisio) del parque arqueológico de Neápolis, en Siracusa, es una magnífica cantera de marés.
Cantera Dionisio

¿Sabéis por qué las paredes son curvas como un barco? Por la herramienta de extracción: la mano y la escoda. El ángulo curvo permite que el trabajador ¡no se deje los dedos!


La cultura griega y latina se recupera en el teatro y en la literatura pero no en la construcción. ¿Tal vez porque la arquitectura es un arte menor? ¿O porque las técnicas tradicionales se consideran pasadas de moda?

Por esta razón, consideramos necesario difundir las conclusiones del proyecto Life Reusing Posidonia que vincula patrimonio, arquitectura y cambio climático. Porque hemos ensayado y comprobado que la recuperación de estas técnicas, locales, próximas, de baja energía incorporada, que forman parte de nuestra cultura  y nuestro paisaje, complementan y enriquecen la búsqueda de nuevos modelos de producción adaptados al cambio climático, además de aquellos basados en las últimas tecnologías digitales.

El aprendizaje puede ser un proceso largo. En Mallorca tuvimos que esperar a que llegara Jorn Utzon en 1970 para que nos recordara el valor de la piedra de marés que, en aquel momento, se utilizaba de forma marginal para construir gallineros y corrales para cerdos. Utzon nos enseñó a utilizarlo para satisfacer las necesidades de confort de la sociedad contemporánea, con una cámara de aire que aislaba y evitaba la humedad.

Aún hoy hay mucha gente que duda de las prestaciones del marés debido a que se usó (mal) como sistema de construcción barato en Mallorca en los años 50-60 y presenta muchas patologías de humedad. En cambio, se trata de uno de los materiales más ecológicos de los que disponemos en Baleares, ya que presenta una reducción de más del 60% de emisiones de CO2 comparado con el cemento. Además de las cuestiones culturales y cromáticas, igualmente importantes, para el paisaje de Mallorca y Menorca.

Can Lis. Jorn Utzon, 1972. 


Formentera es una piedra de marés en medio del mar, pero ya no se puede extraer, así que para las 14 VPP de Sant Ferran sólo importamos una pequeña cantidad que aplicamos en las bóvedas de los aljibes y en algunos pavimentos.



Pero si las hubiéramos construido en Mallorca, serían de marés. De hecho, las siguientes obras del IBAVI ya lo son. Aprovechamos para presentaros el proyecto de cinco viviendas en la calle Regal 97, y ocho viviendas en la calle Salvador Espriu 37, ambos en Palma.
Regal, 97. Palma. Planta y detalle de la fachada

Planta de la calle Salvador Espriu, 37. Palma
Así que, si algún discípulo de J. Utzon tuviera que rehabilitar algún edificio en Sicilia o diseñar una obra nueva que fuera necesaria colectivamente (que son las únicas opciones actuales para un desarrollo resiliente), seguro que se plantearía la opción de utilizar piedra Sabucina o similar. Pero utilizarla de verdad, para levantar las paredes maestras, con grosores de 10 y 20 cm, nada de forros para tapar el cemento. Que esta piedra siciliana se formó en el Plioceno, hace más de 3 millones de años y se merece un respeto.

La piedra soporta mejor el paso del tiempo que el mortero
Otra piedra local disponible es el mármol que, debido a la crisis, se ha visto desplazada por piedras parecidas, más baratas, que proceden de países como Turquía. De ahí que recalquemos la importancia de incentivar los productos locales que nos permiten comprobar las condiciones laborales a su alrededor. En el caso de Turquía, por ejemplo, sería imprescindible solicitar un certificado de cumplimiento de los derechos laborales para evitar lo que sucedió en el accidente de 2014 en la mina de carbón de Soma, con 300 muertos. Por desgracia, los sellos de comercio justo aún no cubren el sector de la construcción.
Piedras de mármol
Accidente en una mina de carbób en Turquía (Getty Images)
La otra pregunta que planteamos para elaborar el mapa de recursos de Sicilia fue: ¿cómo están vuestras praderas de posidonia? Benedetto Sirchia explicó los servicios ecosistémicos de la posidonia, el ecosistema más rico del Mediterráneo a nivel de biodiversidad y el mayor embornal de CO2 a la que debemos la transparencia del agua y la arena blanca de las playas. También explicó la distribución en la costa siciliana, concentrada en la costa oeste y sudeste, con cierta presencia en el norte, en Palermo.

El estado de conservación de las praderas de Sicilia es muy correcto, comparado con otros lugares que hemos visitado, como Cataluña. Además existe el proyecto Life Seposso (Suporting Environmental governance for the Posidonia oceanica and Sustainable Transplanting Operations) que incluye medidas de regeneración de les praderas a través de técnicas de trasplante.
Planos de la distribución de la posidonia
Playas Trapani, Palermo
Aún así nos llamó la atención la gestión de las playas por parte de los ayuntamientos de Sicilia al comenzar la temporada turística. Al no existir en Italia ninguna normativa específica, cada ayuntamiento decide el sistema de recogida que, en la mayoría de casos, se realiza con palas de cadenas convencionales que retiran la posidonia y la capa superior de arena para tirar a un vertedero, con un coste ¡de casi 1 euro por kg!
Recogida de posidonia en las playas italianas. Fotos, Benedetto Sirchia
Método de recogida de posionia en las playas italianas

Este sistema provoca una grave alteración del ecosistema dunar y está prohibido en Baleares por el  Protocolo de Buenas Prácticas del Ministerio de Medio Ambiente.

Salvatrice Vizzini recordó que en la naturaleza y en la economía circular no existe el concepto de residuo por lo que la posidonia no puede ser considerada un residuo que llevar al vertedero. Además, antes de utilizarla considera imprescindible conocer el volumen de posidonia generado anualmente para calcular el porcentaje que se puede utilizar sin afectar el ecosistema dunar.
Economía circular
Desde el equipo de Reusing Posidonia no podíamos estar más de acuerdo por lo que nos ofrecimos a servir de enlace con la Conselleria de Medi Ambient del Govern de les Illes Balears que está a punto de aprobar el Decreto de Posidonia.

Esperamos que esta colaboración en red permita desarrollar una norma para regular la recogida en las playas de Sicilia. La mejor opción, a nuestro entender, sería educar a los turistas y residentes para convivir con la posidonia, sin retirarla, como hacen los alumnos de 4º de Primaria de Formentera en el documental ‘Reusing posidonia’, donde juegan con ella sin que les produzca repulsión. Pero si esta opción no fuera posible, lo más conveniente es decantar la posidonia a la orilla de la playa y devolverla al agua en otoño para que sus hojas protejan la arena durante las primeras tormentas de la estación.

Respecto al uso de la posidonia como aislante, hay que remarcar que sólo se utilizan las capas superiores que están libres de arena por lo que conviene retirarla antes de que los ayuntamientos empiecen la “limpieza” de las playas en mayo.

Esperamos que las ciudades sicilianas mantengan su belleza y vuelvan a ocurrir desastres como la reforma del Ortea Palace. De momento, los edificios más antiguos ya se han rebelado contra las restauraciones con cementos rígidos.
Pérdida de la pátina del Ortea Palace
La pátina en la otra orilla del río

Nos sorprendió la extensión de Priolo Gargallo, un conjunto de recintos industriales dedicados a refinar petróleo, situados entre Catania y Siracusa,  de más de 20 km de longitud, y que trasel peak oil necesitará un buen equipo de arquitectos, ecólogos, biólogos, ambientólogos, paisajistas i sociólogos para reconvertir esta futura ciudad fantasma, así que no hay que preocuparse por el futuro, porque habrá trabajo para todos.
Priolo